sábado, 16 de junio de 2007

En el camino


I

El camino no tiene final
Se achica y se clava contra el infinito
Cuando uno dispara los ojos adelante.
El camino es eso
Camino.
No llega, no alcanza, no toca, no abraza
Sólo enlaza y lleva, un segundo, mil años, toda la vida
Sólo enlaza y arrastra
Sólo enlaza y remonta y alza y rueda y sopla desquiciado
Un cuerpo o dos por los arrabales del mundo

II
Yo suelo aferrarme al camino
O a los caminos
Que me atrapan y de un brazo y del otro
De un alma y de la otra
Tiran y fuerzan
Tupamaramente
Hacia el infierno del norte o el infierno del sur
Hasta el desgarro
Como debe ser

III
Yo suelo entregarme a las serpientes
A la araña sagrada
Que me teje la pasión todas las noches
Ellas me aman y me envenenan
Me hacen el amor y me estrangulan
Me abufandan de telas sinuosas
Me asfixian la cintura ofídicamente
Me acarician con lengua partida en dos
Y me traga una boca
Única
Universal
Iniciática
Bruja
Pero que no es araña ni serpiente
Es el pasadizo secreto
Por el que se llega a un corazón
Que traté de descubrir a tientas
Poco antes de la ceguera

3 comentarios:

erato dijo...

Magnífico Silvana. Y desgarrador. Un saludo que llegue hasta tu camino.

Té la mà Maria dijo...

hemos visitao tu blog y vemos que nos has linkado, muy gustosos hemos echo lo mismo, estamos a tu disposición para lo que te convenga

saludos

erato dijo...

Mira, dos coincidencias: antepasados granadinos y la historia de los enanos. A veces los caminos se parecen más de lo que creemos. Un abrazo hasta ti ;)