martes, 29 de mayo de 2007

Frío



Mayo baja el sol a puñetazos
tajea la piel con cuchillos de hielo
apaga los fueguitos de los pobres
arrasa los naranjas
y siembra un gris empañado
en las piernas del sur
Mayo viene de muerte
de alocada intemperie
mata un viejo en la noche
y la lengua de un niño que tose
que tose y tose
en la humedad de la nada
Quiero un planeta de fuego
un plato de sopa sin confines
donde nadie se muera de frío

4 comentarios:

pokito dijo...

Es curiosa la manera en la que la dureza se hace amable en tus letras, diciendo la esencia de sus dictaduras. Me gusta mucho como cuentas las cosas, Silvana, es un gusto leerte. Un abrazo.

chus

pokito dijo...

Te he leído en Atrametun, creo que ahora es posible que me hagas llegar tu relato. Gracias por tus letras. Un abrazo.

Té la mà Maria dijo...

si puedes pasa, gracias

Té la mà Maria dijo...

gracias estamos a tu disposición para lo que te convenga, un abrazo