
Buscó el pájaro por todos los arrabales del mundo. Le dijeron que era rojo. Y con mirada negra. Lo buscó como se buscan los amores. A contramar. Lo buscó oscuro y penitente. Pero era rojo. Y con mirada negra. Le dijeron que brillaba. Como una estrella única y desafiante en el fin de este mundo. Le dijeron que vuela de la boca de los dioses desterrados. Cuando laten los últimos tictaques. Y vuelven a tomar venganza. Le dijeron que era el último sol del último día. Lo buscó. Como buscan los locos. Hasta en las otras vidas. Lo buscó ácido y sin alas. A la luz de la noche. Lo buscó en los tachos de basura. Y en los huecos de los armarios. Le dijeron que era el último. El último pájaro de todos los pájaros. Rojo. Con mirada negra. Lo buscó en el sueño de los pobres. Y en el terror de los perdidos.
Buscó el pájaro por los arrabales de todas las vidas.
Lo encontró muerto. En la deriva del viejo mundo.
Le quitó una pluma.
Y con su sangre
escribió
el final.
Buscó el pájaro por los arrabales de todas las vidas.
Lo encontró muerto. En la deriva del viejo mundo.
Le quitó una pluma.
Y con su sangre
escribió
el final.